Permanentemente las empresas están haciendo un análisis de la condición del mercado y sus tendencias, tomando decisiones. Y en 2024 vimos empresas que teniendo un tamaño enorme tomaron la decisión de llegar a ser gigantes.

Estamos hablando de empresas como Smurfit Kappa e International Paper que desde una facturación de o cercanas a 20 billones de dólares, quieren alcanzar por sinergias facturaciones que pasen de los 30 billones y transformarse en verdaderos monstruos de la Industria.
Estamos hablando de compañías transnacionales que, con más ventajas de base que otras se mueven en la economía de escala y con esa tranquilidad toman la decisión de elevar más su posición. Hemos asistido dentro de los últimos 12 meses a dos megafusiones como fueron las de Smurfit Kappa con WestRock y la de International Paper con DS Smith.
Hace un mes se publicaron ya los estados financieros del primer semestre de 2025 y en ellos ya se incluyen algunos de los resultados post fusión. Mientras SmurfitWestRock podría alcanzar en ventas la friolera de unos 33 billones de dólares en 2025, la de IP con DsSmith apuntaría a ventas por más de 25 billones.
No hay duda de que la economía a escala es la gran ley de supervivencia y desarrollo de la industria papelera. Pero la gran ventaja competitiva a que apuntan estos gigantes, crea una posición dominante muy fuerte y quizás desequilibrante en el mercado corrugador.
En la práctica esto podría producir una situación de importante desmedro para empresas de tamaño menor que pasan a depender muchas veces de la decisión estratégica de mercado de ese gigante. Sus capacidades de cobertura de mercado y la ventaja de ser integrados desde la materia prima, les otorgan claras ventajas respecto de manejo de precios y penetración.
Muchas veces la empresa menor – no integrada – y dependiente de compra de materiales básicos – queda dependiendo de la decisión de venta a terceros de ese gigante en muchos mercados en que ostentan posición dominante y que pueden de acuerdo a conveniencia de momento mantener cierto nivel de suministro o negar disponibilidad.
Por otro lado, en tiempos de menor demanda, el gigante puede reservarse el derecho de mantenerse a nivel de grandes clientes o intentar tomar mercados menores – invadir campo de la empresa más pequeña. En ese momento llegan a complicar a las empresas más chicas que típicamente viven en entornos exigentes y menos cómodos que el de la empresa grande y para qué decir de la gigante, que tiene más espaldas. Surgen como alternativas entonces, que siempre las hay, la diversificación del aprovisionamiento vía importaciones, con las potenciales barreras financieras y logísticas que eso conlleva. El manejo de los tiempos también pasa a ser variable crítica y para qué hablar de la estabilidad del precio de las divisas.
La ventaja importante de la empresa pequeña, es que mientras más pequeña, tiene más flexibilidad para subsistir en mercados de nicho. Pero esta gran concentración del mercado del corrugado y el packaging puede traer indudablemente complicaciones a un cierto nivel de empresas, siendo un punto a observar por algún tiempo y justamente el tiempo nos dirá sus implicancias. Ojalá no lleguen a sacrificar a empresas medianas y chicas
