Luego de un período marcado por la desaceleración económica global, corrección de inventarios y menor demanda, la industria del cartón corrugado está entrando en una fase de análisis y reordenamiento global.

Así lo señala un informe publicado por la Asociación de Corrugadores del Caribe, Centro y Suramérica (ACCCSA), a partir de estudios realizados por dos firmas de inteligencia de mercado de nivel mundial: Fastmarkets y EMGE.
Los análisis indican que, si bien el entorno continúa siendo desafiante, comienzan a emerger señales claras que permiten anticipar un escenario más equilibrado hacia el año 2026.
El mercado latinoamericano de empaques muestra perspectivas de mejora, aunque con ritmos distintos entre los países. Brasil se perfila como uno de los mercados con mayores expectativas de crecimiento, impulsado por su mercado interno, la fortaleza del sector agroindustrial y una base forestal competitiva.
En contraste, otros mercados avanzan a un ritmo más moderado debido a factores macroeconómicos, niveles de consumo interno y volatilidad en los costos, lo que obliga a las empresas a enfocarse en la eficiencia operativa y la optimización de costos.
“Un análisis reciente de The Wall Street Journal subraya que la caída en la demanda de cajas de cartón ha funcionado como un termómetro del enfriamiento económico global. La reducción en los volúmenes enviados ha estado acompañada por cierres temporales y permanentes de capacidad, así como por una mayor cautela en las decisiones de inversión.
No obstante, el mismo medio señala que estos ajustes podrían sentar las bases para una recuperación más ordenada, una vez que se normalicen los inventarios y se reactive gradualmente el consumo”, indica el artículo disponible en el sitio web de ACCCSA.
A nivel global, se señala que la caída en la demanda de cajas de cartón ha funcionado como un termómetro del enfriamiento económico mundial, acompañada por cierres temporales y permanentes de capacidad. Sin embargo, estos ajustes podrían sentar las bases para una recuperación más ordenada una vez que se normalicen los inventarios y se reactive gradualmente el consumo general.
